Los hongos son microorganismos muy variados con gran importancia biológica y médica: desempeñan funciones importantes, pero también pueden provocar enfermedades graves.
Hongos
Los hongos (Fungi, Mycophyta) son microorganismos eucariotas con una pared celular rígida y un núcleo celular clásico. Son inmóviles, no contienen pigmentos fotosintéticos y se alimentan de forma heterotrófica a partir de sustancias orgánicas.
De las más de 100 000 especies de hongos conocidas, solo unas 300 se han identificado como patógenas para los seres humanos, y menos de una docena de ellas causan más del 90 % de todas las infecciones fúngicas, principalmente en personas con sistemas inmunitarios debilitados.
Formas básicas de los hongos
Se distinguen dos formas principales:
- Hifas: estructura tubular ramificada (2-10 μm); elemento básico de los hongos filamentosos.
- Micelio: red de hifas.
- Talo fúngico: conjunto del micelio; también denominado colonia fúngica.
- Levadura: células redondeadas u ovales (Ø 3-10 µm); forma básica de los hongos unicelulares.
Reproducción y metabolismo
Los hongos desarrollan órganos reproductores especiales, denominados órganos reproductores o formas fructíferas. Existen fructificaciones tanto sexuales como asexuales.
Dado que los hongos dependen de fuentes orgánicas de carbono, sus procesos metabólicos desempeñan un papel importante en la industria y el medio ambiente. Se utilizan de forma positiva, por ejemplo, en la elaboración de queso, cerveza, pan o antibióticos. Por otro lado, los hongos también pueden causar daños a los alimentos, la madera, los textiles o las plantas.
Enfermedades fúngicas
Las enfermedades fúngicas en los seres humanos incluyen principalmente alergias a los hongos, intoxicaciones por hongos (micotoxicosis) e infecciones por hongos (micosis).
Alergias a los hongos
Las esporas de hongos presentes en el aire que respiramos pueden contener alérgenos que provocan reacciones exageradas en personas sensibles, como rinitis alérgica, asma bronquial o neumonía. Muchas de estas enfermedades son de origen profesional, como por ejemplo el denominado «pulmón del granjero».
Toxicidades fúngicas
Algunos mohos, como las especies Aspergillus, producen micotoxinas (por ejemplo, aflatoxinas), que se ingieren a través de alimentos enmohecidos. Las aflatoxinas pueden estar relacionadas con determinados tipos de cáncer de hígado.
Micosis
Las micosis son infecciones fúngicas y se clasifican en las siguientes clases:
- Micosis primarias: las esporas llegan a los pulmones a través del polvo inhalado y causan micosis pulmonares primarias, poco frecuentes y poco extendidas en Europa Central.
- Micosis oportunistas: aparecen en personas inmunodeprimidas y afectan a la piel, las mucosas o los órganos internos. Están causadas por levaduras y mohos.
- Micosis subcutáneas: los hongos del suelo penetran en el tejido conjuntivo a través de lesiones cutáneas. Se dan principalmente en regiones tropicales y subtropicales.
- Micosis cutáneas: afectan a la piel, el cabello o las uñas.
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